El Seat 1200 salió al mercado en el 1976 y fue el primer modelo de Seat diseñado totalmente en la fábrica de Martorell. Por aquel entonces había una gran parte de automovilistas que buscaban un coche diferente al resto, tanto en la estética como a nivel de prestaciones. Para este tipo preferencias, las actuales berlinas resultaban del todo insatisfactorias, pero por el contrario en los deportivos de gran cilindrada, el conductor se sentía incomodo por la gran potencia sin un buen control, como ya se sabe...."la potencia sin control no sirve de nada". En aquellos tiempos tampoco funcionaba la formula de un deportivo puro y duro, sin posibilidades de carga ni de un mínimo nivel de confort.
De esta manera nació el Seat 1200 Sport, un modelo que rompió moldes en cuanto al diseño,el 1200 abusada de las líneas rectas cuando lo habitual en la época eran las formas redondeadas. Se basó en un proyecto desestimado de la empresa alemana NSU, Seat recupero el proyecto y lo encargó a la empresa Inducar (Terrasa). Básicamente, Inducar cogió la carrocería y la montó sobre un chasis de SEAT 127 y le incorporó el motor del SEAT 124, además de añadirle diversas mejoras El gran error fue la escasa cilindrada, los 1197cm3 se quedaban cortos, frenaba poco y el cambio de marchas era de tacto duro. Para solucionar estos problemas, Seat lanzó el mercado el Seat 1430 Sport y introdujo al 1200 algunas mejoras, creando así la 2ª serie del 1200.

Una carrocería, tres versiones:

Se fabricaron tres versiones, dos versiones del motor 1200cm3 y más tarde apareció el motor de 1430cm3. Estéticamente, viendo la carrocería, la 1ª serie se diferencia de uno de 2ª solamente por los anagramas,ya que en los primeros el delantero es de color rojo y de chapa y pone SEAT. En los segundos es negro y de plástico y pone SEAT LICENCIA FIAT. En los anagramas traseros pone en los primeros en el lado izquierdo SEAT 1200 y en el lado derecho SPORT y en los segundos pone en el izquierdo SEAT SPORT y en el derecho 1200 o 1430,dependiendo del motor. Los intermitentes laterales de las aletas delanteras también cambian de una serie a otra.

En la mecánica la cosa cambia más, ya que se sustituye el carburador derivado del 124 por el del 128 junto con su colector de admisión ,filtro de aire y la caja de este, y la.caja de cambios derivada del 127 se cambia por la del 128.

Los anclajes del motor y barra estabilizadora también se cambian, así como el radiador de refrigeración.
También se le pone servofreno que la 1ª serie no traía.Con el motor 1430 se ganan 10 CV de potencia.Ahora el carburador es de doble cuerpo con apertura diferenciada de los 2 cuerpos,respecto al otro que era de apertura simultanea.Se gana en consumo y comportamiento, pero se pierde en respuesta al pisar el acelerador.

Con la sustitución del cambio se gana mucho ya que la nueva es de manejo mas suave y no es tan frágil.

A los Sport 1430 al meterles el motor mas pesado, dan problemas de estabilidad por descompensación, por lo que hay que ponerles unos contrapesos para solucionarlo.Con los 1200 2 ªno ocurre eso. Sigue teniendo las misma potencia que los 1200 Sport 1ª, y mejora con el carburador y el cambio, pero tampoco da problemas de estabilidad.

Seat 1200 Sport
Virtudes
Defectos
Estética
Consumo elevado
Estabilidad
Caja de cambios muy dura
Prestaciones
Deposito de gasolina pequeño
Confort general escaso
Seat Sport 1430
Virtudes
Defectos
Buenas prestaciones
Asientos incómodos y con falta de sujeción del cuerpo.
Bajo consumo
Precio excesivo
Diseño
Rumorosidad mecánica
Frenos asistidos, con resistencia al fadding
Rueda de repuesto sin cubrir
Parachoques eficaces
Faros poco potentes
Resueltos los problemas con la transmisión y sus mandos.
Poco estabilidad, menor incluso que la del 1200

Incuestionablemente, el Seat Sport tiene un elemento totalmente a su favor: su línea. Un coche que todavía produce la pregunta "¿Qué coche es éste?", después de mas de 25 años de estar en el mercado sin la menor modificación estética, tiene uno de los factores que constituyen el "gancho" comercial que justifica su existencia: ser diferente.

A pesar de que ni desde el punto económico ni social representó ninguna revolución, sí que es un modelo con un gran valor histórico debido al cambio de mentalidad que representó, no sólo en SEAT, sino en la industria española en general, que hasta entonces prácticamente sólo se dedicaba a producir lo que se diseñaba en el extranjero. Así, su relativo fracaso como producto queda entendido por el hecho de haber tomado un riesgo muy grande.